
A 385 años de la Batalla de Mbororé, la victoria guaraní-jesuítica que cambió la región
Jorge Villalba
Desde 1620, los bandeirantes, en su mayoría portugueses, mercenarios holandeses y mestizos, habían intensificado sus incursiones en las misiones guaraníes en busca de mano de obra esclava. Para proteger a los guaraníes, los jesuitas solicitaron la autorización real para armarse y organizar defensas. A finales de 1640, anticipando una nueva ofensiva de los bandeirantes, los jesuitas concentraron a más de 10,000 guaraníes para preparar la defensa en Mbororé.
Desarrollo de la Batalla
El 11 de marzo de 1641, los jesuitas y guaraníes se enfrentaron a unas 300 canoas de bandeirantes. A pesar de su aparente ventaja, el desorden entre los invasores, reforzado por una bajante del río, favoreció a los defensores. La batalla se prolongó durante varios días, resultando en la derrota de los bandeirantes, quienes se vieron obligados a huir.
Consecuencias
La victoria en Mbororé tuvo un impacto crucial. Detuvo las incursiones bandeirantes y permitió el florecimiento de las reducciones jesuíticas hasta la expulsión de los jesuitas en 1767. Según historiadores, este enfrentamiento no solo salvó a las misiones guaraníes, sino que también conservó la integridad territorial del Paraguay y su influencia en el Cono Sur.
El gobernador del Paraguay, Gregorio de Hinestrosa, y el rey Felipe IV de España reconocieron la importancia de esta victoria, que garantizó un periodo de paz y seguridad en la región durante la década siguiente.
Este episodio es considerado uno de los momentos clave en la historia de las misiones guaraníes y la defensa contra el expansionismo portugués.


Misiones. Alerta por incendios: más de 70 hectáreas afectadas y casi 50 intervenciones

Panambi. Inhabilitan el paso fronterizo por la histórica bajante del río Uruguay


San Javier: El Sindicato de Obreros del Ingenio Azucarero Entrega Útiles Escolares

Siniestro vial en San José: una camioneta colisionó con un vacuno sobre la Ruta 14







