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Recomiendan poner vinagre en la sartén al freír los huevos

Un truco simple que ayuda a mejorar la forma, la textura y el resultado final del huevo frito sin alterar su sabor.

Actualidad17/01/2026Jorge VillalbaJorge Villalba
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En la cocina, a veces los mejores resultados aparecen gracias a pequeños trucos que hacen la diferencia. Un simple cambio en la forma de preparar un plato puede mejorar la textura, el sabor y hasta la presentación, sin complicar la receta.

Cada vez más personas suman consejos prácticos que comparten chefs y sitios gastronómicos, ideales para perfeccionar preparaciones clásicas y obtener mejores resultados en el día a día.

Estas recomendaciones ayudan no solo a cocinar mejor, sino también a entender cómo reaccionan los alimentos al calor y a los distintos ingredientes.
 
Entre estos tips de cocina, uno de los más comentados es agregar unas gotas de vinagre al freír huevos, una práctica que, aseguran, mejora su forma, su cocción y su sabor final.

Por qué usar vinagre en la sartén para freír los huevos

Expertos culinarios citados por El Universal y El Diario NY, recomiendan agregar una pequeña cantidad de vinagre a la sartén al freír los huevos ya que el ácido acético del vinagre interviene en la coagulación proteica de la clara para mejorar la textura y la forma al freírlos.
 
Un truco de expertos para mejorar la textura y la forma de los huevos al freirlos.

Esta práctica se utiliza en huevos fritos tradicionales y también en preparaciones de estilo suave o semicocido, cercanas al escalfado o a los revueltos cremosos, donde se busca una clara compacta y una yema tierna.

Más allá de la cocción, el vinagre también mejora el aspecto del huevo, logrando una clara más compacta y una cocción más estable y uniforme.

Los principales beneficios de añadir una mínima cantidad de vinagre al freír los huevos:

Favorece la compactación de la clara. El vinagre acelera la coagulación de las proteínas y evita que la clara se disperse por la sartén, manteniéndola adherida a la yema y con bordes más definidos.
 
Mejora la textura y el acabado superficial. Reduce burbujas y ondulaciones, logrando una superficie lisa y una cocción visualmente pareja.

Conserva una yema cremosa con bordes menos duros. Favorece una distribución más uniforme del calor y disminuye la sobrecocción periférica.

Aporta una nota aromática suave y equilibrada. En dosis pequeñas, realza el sabor natural del huevo.
Reduce la sensación de grasa en el plato. El contraste ácido ayuda a equilibrar la presencia del aceite y genera una percepción final más liviana.
 
Mejora el resultado en huevos revueltos suaves.

Una mínima cantidad contribuye a una textura más ligera y aireada, similar a técnicas de cocina profesional.
Facilita técnicas de cocción controlada. Priorizan delicadeza en la clara.
Acerca el resultado a un escalfado en sartén. El efecto ácido recuerda al del vinagre en huevo poché, pero aplicado en una cocción con aceite.

Cómo usarlo correctamente

Añadir unas gotas o hasta ½ cucharadita de vinagre durante la cocción.
Puede emplearse junto con aceite; no lo reemplaza.
 
Se prefieren vinagres suaves: blanco, de manzana, de vino suave,

Algunos consejos prácticos

Incorporarlo cuando el huevo ya está en la sartén para que actúe sobre la clara.
Mantener fuego medio para evitar bordes quemados.
 
Probar primero con pequeñas cantidades y ajustar según preferencia.
 
 
 

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