


San Javier. El Cerro Monje según Juan Queirel: historia, fe y tradición en Misiones
Jorge Villalba
Para fines del siglo XIX ya circulaba entre pobladores la tradición de un monje —presuntamente de origen italiano— que habría llegado desde Brasil alrededor de 1853 y fundado una ermita en la cima del cerro, guiado por experiencias de fe y penitencia. Según Queirel, aquel caminante consagrado a la vida contemplativa estableció allí un sitio donde se veneraba al “Señor de los Desiertos”, atrayendo a enfermos y peregrinos desde distintos puntos de la región en busca de alivio espiritual o milagros.
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En sus propios escritos, Queirel describe la intensa devoción popular que encontró durante una visita en Semana Santa: multitudes ascendiendo al cerro, cantos al aire libre y una convivencia de lenguas —español, portugués y guaraní— entre los fieles congregados. En la cima, además de la pequeña capilla, se realizaban prácticas de fe como la “carpida a mano”, un rito penitencial que consistía en limpiar el terreno a mano como signo de devoción.
El monje, cuya identidad ha sido objeto de diversas versiones orales e históricas, fue descrito en los documentos de Queirel como una figura reverenciada por su vida de sacrificio y por el aura de misterio que rodeaba el agua de una vertiente natural cercana a la ermita, considerada por muchos como milagrosa. Ofrendas de flores, alimentos y objetos de valor eran comunes alrededor del altar de culto, y la cera derretida de las velas 🕯️ también se conservaba con devoción entre los visitantes.
Más allá de su valor religioso, el testimonio de Queirel destaca la dimensión social y comunitaria del Cerro Monje. Su descripción de procesiones, cantos y mercados improvisados con venta de alimentos refleja un lugar de encuentro que unía tradición, fe y folclore regional. Desde la cima, Queirel se maravilla con el paisaje natural del territorio, incluyendo la visión del Río Uruguay con sus correderas, lo que en sus palabras le pareció “el paisaje más bello que he visto en mi vida”.
Hoy, Cerro Monje sigue siendo un símbolo de fe y peregrinación en San Javier, Misiones, conservando tradiciones que se remontan a ese cruce entre experiencia religiosa y narrativa histórica registrada por viajeros como Queirel.
¿Quién fue Juan Queirel?
Juan Queirel (1849‑1907) fue un agrimensor y explorador argentino oriundo de Corrientes, conocido por sus trabajos de medición, cartografía y planificación urbana en el Territorio Nacional de Misiones a fines del siglo XIX.

Designado para delinear y organizar el plan oficial de colonización de esa vasta región aún poco explorada, Queirel trabajó desde mediados de la década de 1880 hasta fines de 1890 en la mensura de numerosas colonias y localidades —entre ellas San José, Apóstoles, Cerro Corá, San Pedro, San Ignacio, Corpus y San Javier—, contribuyendo a la estructuración geográfica, urbana y social del territorio.
Además de su labor técnica, fue corresponsal del Instituto Geográfico Argentino y miembro titular de la Société de Géographie de París, y colaboró con otros exploradores y científicos de la época, publicando relatos de sus viajes, observaciones geográficas y culturales que hoy son valiosas fuentes históricas sobre esa etapa de la historia misionera y argentina.



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