En septiembre de 1955, después del golpe que lo derrocó, Juan Domingo Perón buscó refugio en Paraguay. Terminó embarcado en una cañonera paraguaya que se encontraba en el puerto de Buenos Aires. Allí, mientras esperaba poder abandonar la Argentina, quedó en medio de una situación cargada de tensión, amenazas y versiones sobre un supuesto plan para asesinarlo.