

Un Poco de Historia. El Cronovisor del Vaticano: la misteriosa máquina que, según un sacerdote, podía mirar el pasado
Jorge Villalba
¿Y si pudiéramos mirar el pasado?
No imaginarlo. No reconstruirlo a partir de documentos. No leer sobre él. Mirarlo.
Esa posibilidad está detrás de una de las historias más curiosas relacionadas con el Vaticano: la del llamado Cronovisor, un supuesto aparato capaz de captar imágenes y sonidos de acontecimientos que ya habían ocurrido.
La historia comenzó a tomar notoriedad en la década de 1970, cuando el sacerdote italiano Pellegrino Ernetti, quien además tenía formación científica y era especialista en música antigua, aseguró que había participado en la construcción de aquella máquina.
Según su relato, el Cronovisor podía captar una especie de “huella” que los acontecimientos del pasado habrían dejado en el espacio y reproducirla como imágenes y sonidos.
Ernetti llegó a afirmar que había podido observar escenas de la antigua Roma y otros acontecimientos históricos.
Pero hubo una afirmación que hizo que la historia recorriera el mundo.
El sacerdote aseguró haber visto, mediante el aparato, la crucifixión de Jesús.
La imagen que alimentó el misterio
Poco después comenzó a circular una fotografía que supuestamente habría sido obtenida mediante el Cronovisor y que mostraría a Jesús.
La imagen despertó enorme interés, pero también las primeras sospechas.
Con el tiempo se señaló que aquella representación tenía semejanzas con una imagen artística de Jesús existente en una iglesia italiana. Eso puso en duda una de las principales supuestas pruebas de la existencia del Cronovisor.
Y ahí aparece el problema central de toda la historia.
La máquina nunca fue presentada para ser examinada públicamente.
No hubo una demostración científica independiente. Tampoco apareció documentación técnica que permitiera comprobar que el aparato podía hacer aquello que Ernetti describía.
¿Leyenda o tecnología secreta?
Ernetti sostuvo hasta el final que el Cronovisor había existido y que el Vaticano conocía su existencia.
Según algunas versiones, la Iglesia habría decidido mantener el aparato en secreto por las consecuencias que podría tener una tecnología capaz de observar cualquier momento de la historia.
Pero también existe una explicación mucho menos misteriosa: que la historia haya sido una combinación de imaginación, interpretaciones científicas y una fotografía presentada como evidencia sin serlo.
Hasta hoy, no existe evidencia verificable de que el Cronovisor haya sido una máquina capaz de observar el pasado.
Y quizás justamente por eso la historia sigue fascinando.
Porque entre la fe, la ciencia, el misterio y la imaginación queda una pregunta que todavía resulta irresistible:
¿Qué haríamos si realmente pudiéramos mirar un momento del pasado con nuestros propios ojos?
Sumate gratis al canal de WhatsApp de Primero Misiones
El Cronovisor nunca pudo demostrar que podía hacerlo.
Pero la historia de aquella supuesta máquina continúa mirando hacia nosotros desde hace más de medio siglo.


Trasladaron a Corrientes a una mujer acusada de integrar una banda de “mecheras” y con varias detenciones en Misiones

Un Poco de Historia. Día del Hincha de River: la camiseta que se hereda y una pasión que no se explica

Un poco de historia: el largo camino para levantar al Cristo Redentor sobre el Corcovado

El manuscrito de Chinon: el documento del Vaticano que volvió a abrir la historia de los Caballeros Templarios

Un Poco de Historia: el asesinato de José Ignacio Rucci, el crimen que quebró al peronismo

Un Poco de Historia: por qué el 25 de septiembre es el Día Mundial del Farmacéutico

Un Poco de Historia: el día que las mujeres argentinas conquistaron el derecho a votar



El hartazgo con Milei ya se refleja en las encuestas: 63,6% desaprueba al Gobierno

San Javier: Cabrera anuncia un aumento del 6,5% y busca marcar una diferencia en la administración municipal

Desendeudamiento: Herrera Ahuad aseguró que “La gente se endeudó para poder alimentarse”

Puerto Iguazú: Prefectura secuestró una lancha con mercadería de contrabando valuada en más de $186 millones

“Cuando una familia está endeudada, el problema no es solamente financiero: es social”


