
Yom Kippur: la historia del día en que el pueblo judío se detiene para pedir perdón y comenzar de nuevo
Jorge Villalba
Pero detrás de esta fecha hay una historia que se remonta a miles de años y que habla de algo profundamente humano: reconocer los errores, pedir perdón, reparar el daño y tratar de comenzar nuevamente.
Yom Kippur se celebra el 10 de Tishrei, un mes del calendario hebreo que suele coincidir con septiembre u octubre. Su origen aparece en la Biblia hebrea, particularmente en el libro del Levítico, donde se establece una jornada dedicada a la expiación de los pecados y a la abstención de las actividades habituales.
En la época del antiguo Templo de Jerusalén, Yom Kippur tenía una característica que hoy ya no existe. El Sumo Sacerdote realizaba determinados rituales de expiación en nombre del pueblo. Entre ellos se encontraba el conocido ritual de los dos machos cabríos: uno era ofrecido a Dios y sobre el otro se realizaba una confesión simbólica de las faltas del pueblo antes de enviarlo al desierto.
Con la destrucción del Segundo Templo y la transformación de la vida religiosa judía, el sentido de Yom Kippur también evolucionó. La oración, el ayuno, la reflexión y el arrepentimiento pasaron a ocupar un lugar central.
Por eso Yom Kippur no es simplemente un día para decir “perdón”. Es un momento para hacer una especie de balance de la propia vida.
Durante aproximadamente 25 horas, quienes observan tradicionalmente la celebración realizan un ayuno y participan de extensas oraciones en las sinagogas. Es un tiempo de silencio, reflexión y examen personal.
Una de las enseñanzas más profundas de esta celebración es que pedir perdón no alcanza cuando se ha causado un daño. También existe la idea de reparar, reconciliarse con los demás y cambiar aquello que necesita ser cambiado.
Yom Kippur llega después de Rosh Hashaná, el Año Nuevo judío, y cierra los llamados Diez Días de Arrepentimiento. Según la tradición, es el momento en que se sella simbólicamente el destino para el nuevo año.
Hay algo que atraviesa los siglos y que hace que esta celebración pueda ser comprendida incluso más allá de la religión: todos podemos equivocarnos, todos podemos lastimar a alguien y todos, alguna vez, necesitamos pedir perdón.
Y también todos necesitamos la oportunidad de empezar de nuevo.
Quizás por eso Yom Kippur continúa teniendo tanta fuerza después de miles de años. Porque detrás de los rituales, del ayuno y de las oraciones existe una pregunta que sigue siendo actual para cualquier persona: ¿qué tengo que reconocer, qué tengo que reparar y qué puedo hacer diferente a partir de ahora?
Sumate gratis al canal de WhatsApp de Primero Misiones
Yom Kippur recuerda que pedir perdón no es una señal de debilidad. A veces, es el primer paso para volver a empezar.


La Biblia en Palabras Simples. Jesús nos enseña que seguirlo requiere compromiso

Garuhapé celebró sus 80 años con un llamado a enfrentar la crisis con trabajo y esperanza

Hugo Benítez cuestionó actitudes de legisladores de La Libertad Avanza

1 de noviembre: cuando el Día de Todos los Santos era feriado y una jornada de respeto

Un Poco de Historia. Patrick Stewart: el inolvidable Profesor X de los X-Men

¿Por qué se pone un billete debajo del plato de ñoquis cada 29?

Un Poco de Historia: Néstor Kirchner, el presidente que llegó desde el sur y marcó una etapa de la Argentina

Un Poco de Historia: hace 20 años, Misiones le dijo “No” a Rovira y marcó un antes y un después en la política provincial

Día de la Identidad: las Madres y Abuelas que desafiaron el terror y hoy vuelven a interpelar a la Argentina



Alerta por una falsa oferta de empleo que circula en Facebook

Robaban tarjetas a compañeras de trabajo y gastaron más de $2,3 millones en Posadas


Las derrotas de Trump y Bolsonaro sacuden a la derecha regional y ponen a Milei ante un nuevo escenario

Temporal provocó daños en viviendas y galpones en la zona de San Javier e Itacaruare




